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LA PRUEBA ILICITA PENAL.
ESTUDIO JURISPRUDENCIAL
Eduardo de Urbano Castrillo
Miguel Angel Torres Morato
Edicion 2.003
373 paginas
Precio C/IVA: 30,00 .- Euros
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El desarrollo
que la temática de la prueba ilícita ha alcanzado en los últimos
tiempos en los Tribunales, y la controversia doctrinal en torno a ella, sitúan
al libro que comentamos, a la vanguardia de las obras más actuales
y práctica sobre dicha materia.
Aparecida en 1997, la problemática que aborda, lejos de desaparecer
o dejar de interesar, sigue siendo clave a la hora de encarar los procesos,
pues, la decisión sobre la validez de la prueba, es una cuestión
fundamental de la que depende el ser o no ser del proceso.
En efecto, han transcurrido seis años ya, desde que en 1997, apareció
la 1ª edición de la "Prueba Ilícita Penal. Estudio Jurisprudencial".
La buena acogida de la obra propició una 2ª Edición en
2000, y ahora ve la luz, esta tercera edición que no es una simple
actualización jurisprudencial, aunque se incorporan más de
300 nuevas sentencias, sino que estamos prácticamente ante una obra
notablemente reformada, aunque mantiene el espíritu ágil y
directo, de la edición original que ha alcanzado un tamaño
que casi duplica a la 1ª Edición.
"La Prueba Ilícita Penal", ofrece un minucioso y crítico examen
de las modalidades probatorias que se emplean cotidianamente en la práctica
forense, complementando así, el escueto panorama de la vieja LECrim,
que sólo contiene siete clases de prueba, al ofrecer una treintena
de medios de prueba, algunos tan actuales como el documento electrónico,
las intervenciones de las comunicaciones electrónicas, el "scanner
para detectar conversaciones a través de móviles", el reconocimiento
antropométrico -retratos "robot"- por la voz o las exploraciones corporales,
como el ADN o la extracción coactiva de sangre, o la cada vez más
interesante problemática del testimonio de quienes están amparados
por el secreto profesional (abogados o sacerdotes).
En particular, y como novedades, se introduce el tratamiento procesal de
la prueba ilícita en los diversos procesos penales; las últimas
y contradictorias resoluciones sobre la "conexión de antijuricidad";
la nueva doctrina constitucional sobre la prueba del coimputado; tres nuevas
clases de testifical (la del letrado, los enfermos y la problemática
de las personas amparadas por el secreto profesional); una nueva modalidad
de registro de objetos cerrados (las taquillas); la intervención de
las comunicaciones electrónicas y un tratamiento más extenso
del documento electrónico; la mejora del examen de la prueba documental,
con una especial consideración de los documentos a efectos casacionales;
y la prueba a través de videoconferencia.