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MANUAL DE VALORACION
DEL DAÑO CORPORAL
Javier Lopez García de la Serrana
Juan Antonio Xiol Ríos
Edición 2.008
420 páginas
Precio C/IVA: 88,40 .- Euros.
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El libro
que el lector tiene ante sus manos es, al propio tiempo, un eficaz instrumento
de trabajo y un poderoso estímulo para la reflexión.
Que es un instrumento de trabajo eficaz se desprende ya del subtítulo
que orienta sobre su contenido: Guía de aplicación del Sistema
de Baremación para accidentes de circulación. Una guía,
ciertamente, rigurosa y amplia. La colaboración en la obra de autores
prestigiosos de distintas procedencias y cometidos profesionales, profesores
de Universidad, abogados y médicos, permite, en efecto, un tratamiento
completo y equilibrado de la materia.
Destaca el estudio de los principios técnico-jurídicos que
es necesario conocer para orientarse en la aplicación del sistema
para la valoración del daño corporal derivado de accidentes
de circulación, el cual, aunque es usualmente denominado baremo, según
ha expresado acertadamente Mariano Medina, uno de los autores que colaboran
en esta obra, más que un baremo, o un sistema de baremos, es un sistema
con baremos. Se engaña quien crea que una aplicación automática
-si se me permite: ciega, ajurídica- del sistema agota su virtualidad
práctica: la aplicación de principios y técnicas generales
del Derecho, a la luz, en ocasiones, de su toma en consideración en
el Derecho comparado, nos sorprende cada vez más en materia de valoración
del daño corporal por las ricas virtualidades que envuelve. El trabajo
de López García de la Serrana sobre el lucro cesante es suficientemente
expresivo de esta idea.
Pero esta obra es también un poderoso instrumento de reflexión.
Hoy nadie duda acerca de la trascendencia del sistema de valoración.
Nadie discute la actualidad práctica de la cuestión para la
ciudadanía, respecto de la cual el Derecho de daños constituye
una de las manifestaciones más evidentes de la popularización
del Derecho civil, pero tampoco la impensable profundidad técnica
que ha adquirido, la cual ha dado lugar desde el primer momento a intensas,
vacilantes y contradictorias intervenciones jurisprudenciales y ha obligado
a pronunciarse sobre la materia al propio Tribunal Constitucional, que tampoco
ha logrado una explicación acabada del sistema.