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LA LIBERTAD DE EMPRESA
CIDONCHA, Antonio
Edición 2.006
412 páginas
Precio C/IVA: 56,00 .- Euros.
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En el artículo 38 de la Constitución
española se dice, en su primer inciso: "Se reconoce la libertad de
empresa en el marco de la economía de mercado". Pues bien, la obra
que tiene el lector en sus manos se ocupa de la interpretación de
este enunciado. Se trata de un asunto complejo, ya que la propia Constitución
contiene en su seno enunciados potencialmente devastadores para la libertad
de empresa, como muestra el segundo inciso de ese mismo artículo,
en el que, después de decirse que los poderes públicos aseguran
el ejercicio de esta libertad, así como la defensa de la productividad,
se añade que dichas tareas han de llevarse a cabo "de acuerdo con
las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación".
La obra se asienta en dos tesis centrales. La primera: la libertad de empresa
se reconoce en el marco de un sistema económico determinado, la "economía
de mercado", expresión que, lato sensu, es sinónima de "capitalismo
de mercado". Esto significa que nuestra Constitución, que no es neutral
en cuanto al sistema político, tampoco lo es en cuanto al sistema
económico, como tampoco admite la coexistencia de varios sistemas
económicos: el único sistema económico admisible es
el que expresamente ha incorporado a su seno, con exclusión de los
demás. Significa también que nuestra Constitución, si
bien delimita el sistema económico atendiendo al conjunto de sus normas
(la economía de mercado se reconoce en el marco de la Constitución,
no la Constitución en el marco de la economía de mercado),
también lo garantiza, siendo así que la garantía constitucional
se articula a través de cada una de las piezas de que se compone:
propiedad privada, libertad de empresa y mercado. Se hace referencia especial
al mercado como instituto garantizado, así como a su necesaria unidad,
no sólo desde la perspectiva interna sino también desde la
perspectiva comunitaria.
La segunda tesis central es que la libertad de empresa no es una mero instituto
garantizado, o un derecho subjetivo enteramente subordinado a las exigencias
del interés general económico. La libertad de empresa es un
derecho fundamental, esto es, un derecho subjetivo constitucional que, justamente
por su condición de fundamental, tiene un contenido esencial que debe
ser respetado por el legislador. A la determinación de este contenido
esencial provee el capítulo central de esta obra. No se olvida el
autor de la relevante dimensión objetiva de la norma del artículo
38 de la Constitución, que no limita sino que amplia el derecho subjetivo,
en tanto de ella se deriva una habilitación a los poderes públicos
para potenciar la libertad de empresa, de la que está siendo manifestación
el proceso liberalizador que vive nuestra economía, auspiciado por
nuestra integración en la Unión Europea y animado por el fenómeno
de la globalización. La liberalización cuenta con legitimidad
constitucional, pero también con límites constitucionales,
singularmente los derivados de la cláusula de Estado Social.
En fin, se trata de una obra de Derecho Constitucional, pero que ha requerido
del apoyo de otras disciplinas jurídicas (muy singularmente del Derecho
Comunitario), así como de la ciencia económica. Por ello, va
dirigida no sólo a juristas, sino a todos los que estén interesados
en saber como está regulada en la Constitución española
(y en la "Constitución europea") una manifestación tan relevante
de la libertad humana como es la libertad económica.