Los derechos de minoría
se presentan en la actualidad como uno de los medios más eficaces
para la protección legal del pequeño accionista en la gran
Sociedad Anónima. Estos derechos se configuran como facultades políticas,
administrativas o de control que la ley otorga a todo accionista, o grupo
de accionistas que posean un determinado porcentaje del capital social de
la empresa.
De esta forma, el presente estudio examina cuatro concretos derechos de minoría,
como son la solicitud de la convocatoria de Junta general extraordinaria
(arts. 100.2 y 101.2 LSA), la solicitud al Registro Mercantil de un auditor
en las sociedades no obligadas a verificación contable (art. 205.2
LSA), el derecho de representación proporcional (art. 137 LSA) y la
subsidiaria acción social de responsabilidad contra los administradores
(art. 134.4 LSA). Este elenco de facultades estudiadas probablemente abarca
los derechos de minoría más ejercitados en la práctica,
junto con el derecho de representación proporcional, menos utilizado,
pero merecedor de un análisis autónomo por las enormes posibilidades
de participación política que ofrece a los pequeños
accionistas, como defensa ante el, cada día, mayor poder del Consejo
de Administración o grupos de control accionariales que lo sustentan.
Ciertamente, pocos son los socios que pueden ejercitar de forma individual
estos derechos, ya que los porcentajes de capital a reunir que exige la ley
(que van desde el 5 al 20 por cien del capital social) aparecen como prohibitivos
para el pequeño accionista, que deberá recurrir a la agrupación
de sus acciones con otros socios de su misma condición para poder
alcanzarlos. Esta interrelación entre accionistas provoca no pocas
situaciones jurídicas dignas de estudio, como será determinar
qué socios pueden entrar en la agrupación, cómo se desarrollan
y funcionan sus relaciones internas, y cuál debe ser el plazo temporal
que deben permanecer unidos.
El libro que se presenta pretende dar solución a todas estas cuestiones,
pero sin dejar de lado el examen de asuntos eminentemente prácticos,
como es la habitual contratación de un representante de la agrupación
para el ejercicio de los derechos, el papel del abogado de los socios agrupados
en los derechos que exigen ejercicio judicial, la preceptiva intervención
de Notario en algunos casos, o los pasos a seguir ante el Registro Mercantil
u organismos externos que deberán ejecutar el objeto del derecho.
De todo lo dicho se deduce que esta obra no solo será de utilidad
para estudioso del derecho, sino que también responde a las necesidades
de conocimiento de todo pequeño accionista de una Sociedad Anónima,
para la mejor defensa de su inversión.